6 maneras de lidiar con los nervios previos a la boda por Katie Pierce

Foto por Yessica Cruz

Así que faltan semanas para tu boda, pero en lugar de contar los días, estás dudando si debes seguir adelante con la boda o no. ¿Y si no se presenta nadie? ¿Y si algo sale mal? ¿Y si todo sale mal? No te preocupes, no estás solo. Es habitual que las parejas se sientan nerviosas cuando se acerca el día de la boda.

Nerviosismo previo a la boda vs. echarse para atrás

Los nervios previos a la boda no deben confundirse con el miedo. El primero es cuando simplemente te preocupa la boda en sí, mientras que el segundo es cuando te planteas suspenderla.

Si la causa de tu estrés es simplemente la presión de organizar la “mejor” boda posible, o la idea de tener que cumplir con las expectativas de tus invitados, entonces tienes ansiedad preboda. Se irá tan pronto como la boda haya terminado. Sin embargo, si tus sentimientos tienen un origen más serio (por ejemplo, no estás preparada para el matrimonio), es posible que quieras cancelar la boda, ya que es un signo de “echarse para atrás”. Además, si no tienes ganas de vivir después de la boda, es una señal segura de que no debes dar el “sí, quiero”.

Si estás experimentando ansiedad antes de la boda, nosotros te ayudamos. Aquí tienes unos cuantos consejos para lidiar con los nervios:

1. Sé sincero con tus sentimientos

Negar tus sentimientos no hará que desaparezcan, sino que los empeorará. Lo primero que debes hacer es permitirte sentir tus sentimientos. Entiende que el estrés preboda le ocurre a todo el mundo (incluso a las parejas que parecen tenerlo todo bajo control) y que está bien sentirse así.

No le quites importancia a lo que sientes, sino que habla de tus miedos y preocupaciones con alguien de confianza, como tu mejor amigo o un familiar. Recuerda que es mejor dejar salir tus emociones que reprimirlas. Te sentirás mucho mejor una vez que te desahogues.

2. Haz un checklist

Muchas novias se ponen nerviosas antes de la boda porque les preocupa haber olvidado alguna cosa. Para evitar el estrés, haz una lista de las cosas que tienes que hacer. A continuación, divide las tareas por orden de importancia. Por ejemplo, es posible que quieras fijar primero la fecha de la boda para que los invitados tengan tiempo suficiente para confirmar su asistencia, y luego elegir el lugar de celebración una vez que tengas el recuento final.

Una semana antes de la boda, revisa tu lista para asegurarte de que no has olvidado nada. De este modo, podrás estar segura de que has completado todas las tareas pendientes.

3. Haz cosas divertidas

No es necesario que te dediques a la planificación de la boda las 24 horas del día. Puede que seas una futura novia, pero eso no es todo lo que eres. No te olvides de dedicar tiempo a las cosas que quieres hacer, ya sea ir al gimnasio, dar un paseo, ir a mirar escaparates o simplemente quedarte en casa. Es una buena idea designar un día “libre de boda” a la semana para no sentirse abrumada.

Ten en cuenta que si dedicas todo tu tiempo a los preparativos de la boda, acabarás estresándote. Cuando esto sucede, seguramente habrá tensión entre tú y tu pareja, así que trata de no estar en modo de planificación de la boda todo el tiempo.

4. Pasa tiempo con tu pareja

Aunque suene contradictorio, las bodas pueden hacer que las parejas se distancien el uno del otro. Desde la elección del lugar de la boda hasta la coordinación con los proveedores, estarás tan ocupada con la planificación de la boda que te olvidarás de pasar tiempo con tu prometido. Aunque te espere un “felices para siempre”, ahora no es el momento de perder la conexión con tu pareja. La distancia puede hacer que te preguntes si debes seguir adelante con tu boda.

Si estás estresado por tu gran día, habla de ello con la persona con la que vas a pasar el resto de tu vida. Al confiar en tu pareja, te sentirás más seguro, sabiendo que están juntos en esto. Y si sientes que las chispas se están apagando, reaviva el romance. Salgan el fin de semana, tomen un poco de vino o planifiquen citas nocturnas en las que no se hable de nada relacionado con la boda.

5. Acepta que tu boda no será perfecta

Acepta el hecho de que tu boda no será perfecta. Es fácil dejarse llevar por la planificación de la mejor boda (una que sea digna de aparecer en Martha Stewart Weddings), pero no te estreses por ello. La realidad es que algunas cosas van a salir mal en todas las bodas, ya sea que las damas de honor lleguen tarde, que el vestido sea demasiado ajustado, que el paje pierda los anillos, y el listado continúa.

No puedes controlarlo todo, así que déjate llevar por la corriente y acepta que los errores pueden ocurrir. Si reconoces que las cosas pueden no salir exactamente como las planeaste, podrás liberarte de la ansiedad previa a la boda.

6. Recuerda por qué lo haces

Recuerda siempre que te casas no porque quieras hacer una gran boda, sino para estar juntos. Si estás luchando con los nervios previos a la boda, pregúntate por qué aceptaste el anillo de compromiso de tu pareja en primer lugar. Escribe lo que te hizo enamorarte de él y rememora tus recuerdos favoritos, como tu primera cita.

Otra forma de combatir los nervios previos a la boda es mirar con ilusión la vida que les espera. Imagínate haciendo cosas juntos, como formar una familia, construir un hogar, etc. Concéntrate en lo que te espera, no en la planificación de la boda perfecta.

Reflexiones finales

Sentirse preocupado antes de la boda puede ser normal, pero no dejes que te afecte. Mientras estés segura de la persona que has elegido para estar para siempre, no hay nada de qué preocuparse. Confía en que tu boda será preciosa.

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